Los Raptors vencen y obligan a los Cavs a jugarse todo a un último partido.
Cuando parecía que se iba a repetir el guion del quinto partido y que Cleveland iba remontar el encuentro a partir del último cuarto, los Toronto Raptors consiguieron sacar el coraje necesario para empatar y mantener el nivel incluso en la prórroga. El último cuarto había comenzado 92-82 a favor del conjunto canadiense, pero Cleveland, experto en remontar partidos en los minutos decisivos, colocaba un parcial de 23-12 a su favor para nivelar las cosas y mandar el partido a prórroga.
Por la inercia, lo fácil era suponer que los Cavs iban a terminar llevándose el encuentro y a certificar su pase a la siguiente ronda frente a unos Raptors agotados y menos decisivos en el clutch, pero la prórroga fue una batalla de tú a tú en la que un equipo se adelantaba y el otro le igualaba al momento.
Fue esa tenacidad, junto al gran challenge que ganó Darko Rajakovic y que convirtió la falta personal contra Harden en posesión para Toronto, lo que permitió a los locales llegar con vida a la última jugada del partido, que se decidió con una buena conducción de Scottie Barnes atrayendo rivales, para luego enviar el balón a las manos de RJ Barret y que este lanzara un triplazo inverosímil defendido por Mobley. Este tiro, de enorme dificultad, entraba tras impactar en la parte trasera del aro y elevarse hasta el techo del pabellón, poniendo el definitivo 112-110 en el marcador y desatando la locura total en el Scottia Bank Arena con 1.2 segundos restantes de juego.
El partido fue un auténtico thriller entre 2 equipos muy igualados y que han ganado todos sus respectivos partidos en casa durante la serie, un dato que resulta poco alentador para los Raptors ya que se tendrán que jugar todo en el séptimo partido en Cleveland, ciudad en la que nunca han ganado un partido de playoff, pues acumulan un 0-10 en su hsitorial.
Ambos equipos tienen argumentos sólidos para llevarse la serie y también debilidades o errores clave, como los Cavs y la irregularidad de sus dos estrellas, Donovan Mitchell y James Harden, que llevan sufriendo toda la serie frente a la sólida defensa de los canadienses. El mismo Mitchell arregló su partido con un último cuarto sensacional, con 11 puntos decisivos, que eran los mismos puntos que había sumado en los 3 primeros cuartos jugados, demostrando que siempre se activa en el tramo crucial del encuentro, aunque se espera más regularidad de su parte.
También se debe exigir más de Harden, pues sus 16 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias registradas no tapan su 5/14 en tiros de campo, sus 4 pérdidas y el hecho de que no metiera ni un punto en el último cuarto, aunque lo solucionó con 2 canastas en la prórroga. Su actuación no hace más que agravar su pésimo historial personal en sextos partidos a lo largo de su carrera.
La otra cara de la moneda es Scottie Barnes, líder absoluto de los Raptors estos playoffs y MVP del sexto partido, le avalan sus 25 puntos, 7 rebotes y 14 asistencias junto a sus 3 tapones y 3 robos, espectacular en todas las facetas del juego, anotando casi todos los momentos importantes, asistiendo de forma hábil como un base de 2,06 metros y ofreciendo una defensa impecable en la pintura y el perímetro. Su crecimiento como jugador es tremendo y su papel decisivo como mejor jugador de Tornto esta serie es innegable, un portento en todas sus facetas. Además, nos dejó la jugada de la noche con un mate brutal sobre Allen tras driblar a Harden con un giro espectacular.
Pero Scottie no juega solo, ni muchísimo menos, pues en los Raptors hay elementos clave como el rookie Collin Murray-Boyles, que juega como si llevara años en la liga y siempre aporta a su equipo, ayer con 17 puntos, 7 rebotes y una gran defensa. Está siendo de lo mejor de Toronto, solo hay que ver cómo ha elevado su promedio de 8,5 puntos por partido en temporada regular a 15,5 PPP en esta postemporada. También ha explotado Ja´Kobe Walter, que sumó 0 puntos en el tercer y el cuarto partido con un 0/11 combinado en triples, para luego resurgir y meter 20 puntos en el quinto partido y 24 en el sexto, esta vez convirtiendo 10 de los últimos 23 triples intentados.
De RJ Barret se podría hablar largo y tendido, ya que, aun siendo el héroe de la noche por su tiro ganador, su partido estuvo marcado por rachas, con un gran inicio en la primera mitad, un tercer cuarto normalito y un último cuarto y una prórroga en las que, en palabras suyas, no logró anotar nada hasta el increíble game-winner. Aun yendo de más a menos, sabemos que es indiscutible; es de los mejores anotadores en la pintura, el mejor jugador ofensivo de Toronto esta serie promediando 24 puntos por partido y una pieza clave en el rebote y la defensa, un efectivo vital para los del norte.
La buena noticia para los Cavaliers son Jarret Allen y Evan Mobley, pues los 2 pívots han logrado sobreponerse a sus problemas de rendimiento estos playoffs y ya están ofreciendo su mejor versión en defensa y ataque, convirtiendo la pintura en territorio comanche para cualquiera que ose adentrarse. De ellos dos dependerá, en gran parte, lograr la clasificación en el séptimo partido, si consiguen que Cleveland vuelva a dominar el rebote como en el sexto partido, en el que atraparon 52 frente a los 38 de los Raptors y 19 de ellos fueron ofensivos, solo necesitarán mejorar un poco su acierto en tiros para certificar la victoria.
En definitiva, todo puede pasar y ambas franquicias tienen argumentos de sobra para llevarse ese ansiado Game 7, que se disputará en la madrugada del domingo y supondrá la eliminación de un equipo y la clasificación de otro tras una batalla sin tregua que, para disfrute de los aficionados, se ha extendido mucho.


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