Charlotte sobrevive gracias y a pesar de Lamelo Ball.
Partido alocado en el Spectrum Center que acogió uno de los partidos más impredecibles, por lo menos, de esta temporada. Desde el primer momento se notó esa intensidad de partido a vida o muerte ademas del nerviosismo de los dos conjuntos que se mostraron muy erráticos en el comienzo.
El primer cuarto nos dió una pista de lo que sería la tónica general, un partido muy igualado. Al comienzo del segundo cuarto, Lamelo Ball, que había comenzado muy activo, dejó la polémica servida con una acción sobre Adebayo que acabó con el partido del pivot marcando un antes y un después en el partido.
A pesar de ello, Miami no bajó los brazos y estuvo en el partido hasta el final. Wiggins y Davion Mitchell cogieron las riendas del equipo para sostener al equipo. De hecho, tuvieron la victoria muy cerca en varias ocasiones a pocos segundos del final pero no supieron cerrar el partido y el talento ofensivo de Charlotte les acabó derrotando encomendándose en la épica. Coby White empató el partido a diez segundos del final con un triple inverosímil. Herro tuvo el último tiro para ganarlo pero no pudo convertirlo y el partido se fue a la prórroga.
Parecía que no podía ir a mejor el partido, pero sí, lo mejor estaba por llegar. A falta de un minuto para el final los Hornets ganaban de cinco pero un triple de Tyler Herro y una pérdida al más puro estilo Lamelo Ball, metían a los Heat de nuevo en el partido. No contento con eso, el base de Charlotte cometía una falta de tres tiros libres para Tyler, que no perdonaría, para poner a Miami por encima a falta de ocho segundos.
A pesar del error, Lamelo volvió a poner a su equipo por delante en la última jugada. Davion Mitchell estuvo a punto de vestirse de héroe pero Miles Bridges con un tapón impresionante lo impidió.


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