Cleveland consigue una victoria importantísima y no cede antes unos Pistons que estuvieron cerca
Los Pistons visitaban Cleveland para disputar el tercer partido de la serie, el primero en casa de los Cavaliers. A los locales sólo les servía ganar mientras que Detroit venía con el objetivo de robar el factor cancha y dejar la eliminatoria dictada para sentencia.
Los Pistons salieron mejor a escena mientras que a los Cavaliers les costó unos minutos entrar en el partido. Los dos equipos muy acertados en el primer cuarto que se acababan llevando los Cavaliers 30-32.
En el segundo cuarto Cleveland comenzó a poner tierra de por medio con un acierto en el tiro desorbitado. Detroit en cambio no hacía más que fallar pero gracias a la carga en el rebote ofensivo se mantenían en el partido a pesar de la falta de acierto.
Tanto Harden como Mitchell estaban jugando seguramente sus mejores minutos en la eliminatoria. Donovan adquiriendo el papel de killer que tanto le gusta mientras que Harden era el encargado de organizar al equipo. A pesar de la buena primera parte de Harden, el base volvió a protagonizar una par de repliegues en transiciones ofensivas de los Pistons dignas de un señor mayor.
Los interiores Allen y Mobley beneficiándose de la visión de Harden, estuvieron muy agresivos en la pintura provocando la carga de faltas en jugadores como Ausar o Duren que se fueron al descanso con tres, al igual que Cunningham. Los Cavaliers llegaban al entre tiempo 16 puntos arriba con un 24/35 en tiros de campo, nada que ver con el 18/48 de los visitantes.
Los Pistons salieron mucho más concentrados que los Cavs que entraron relajados a esta segunda mitad permitiendo que estos se acercasen. El acierto de Cleveland se fue reduciendo y el rebote ofensivo empezó a ser un problema real. Tanto, que a falta de tres minutos del tercer cuarto, Detroit empataba el partido. Mitchell apareció cuando más lo necesitaba su equipo para no dejarse ir y conseguir acabar el cuarto por delante. Durante estos tres minutos hubo errores groseros de ambos equipos que empezaban a notar el cansancio.
Llegaba el momento de la verdad y Mitchell seguía manteniendo a su equipo por delante. A falta de seis minutos, Mobley cometía su quinta falta y Atkinson tenía que sentarlo. Con él fuera, Detroit lograba un parcial de 10-1 y se volvía a poner por delante. En el clutch, Cunningham perdía tres balones consecutivos que le daban algo de aire a los Cavs y Harden tomaba responsabilidades para cerrar el partido con un triple descomunal.
Finalmente, Cleveland supo gestionar la diferencia y pone 2-1 en la eliminatoria. Victoria clave. Gran trabajo de Atkinson en el banquillo, muy rápido a la hora de elegir jugadas para desatascar a su equipo en momentos de duda.
Los Pistons lo han tenido cerca para dar un golpe encima de la mesa pero el talento de Harden y Mitchell ha hecho que la balanza cayese del lado de los locales. De momento, ninguno cede en casa, veremos en el cuarto partido el próximo lunes.


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