Los Cavaliers ganan a los Pistons en la prórroga con un gran partido de Harden

Quinto partido de la eliminatoria entre Cavaliers y Pistons, la serie volvía a Detroit tras las dos victorias de Cleveland en casa que empataban la eliminatoria. Hasta el momento ninguno se había dejado un partido en casa. Minutos antes del partido saltaba la noticia de que Duncan Robinson no estaría disponible para Bickerstaff, baja sensible que se notó en el encuentro.

El partido comenzaba con Jenkins, la única novedad en los quintetos, anotando siete puntos en menos de dos minutos, muy eléctrico el exterior de los Pistons. El primer cuarto estuvo muy igualado con ambos equipos cometiendo bastantes errores. Increíble la defensa de Ausar Thompson, acabó el cuarto con cuatro robos de balón, estaba en todos lados volviéndose una pesadilla para el ataque de los Cavs, sobre todo, para Mitchell y Harden.

Al comienzo del segundo cuarto los Pistons dieron un acelerón y se alejaron hasta los 15 puntos gracias a los puntos de Cade y Tobias Harris, este último había hecho un primer cuarto lastimoso con un 1/6 en tiros de campo. Parecía que se iban los Pistons pero los Cavaliers consiguieron aguantar y mantenerse en el partido gracias a Harden, líder absoluto en el día de ayer de los Cavs, y a Max Strus. Los triples del alero fueron determinantes para acabar la primera mitad por debajo de los diez puntos.

En la segunda parte del partido los papeles se invirtieron. Los Cavaliers comandados por James Harden fueron muy superiores, siendo muy agresivos en la pintura y provocando muchas faltas de los locales que se tradujeron en tiros libres. A los Pistons les costaba mucho más anotar y se apoyaron en la figura de Cade Cunningham, el base cargó con casi todo el peso ofensivo del equipo. Aquí se notó mucho la baja de Duncan Robinson sin el tirador, los espacios se redujeron y solo Cade era capaz de atacar con balón. 

Y hay que hablar de Jalen Duren…No puede ser que un jugador que ha sido All-Star esta temporada sea tan intrascendente para su equipo. Lo ha sido durante toda la serie pero ayer lo necesitaba más que nunca su equipo y se le volvió a ver desbordado. Incapaz de generar superioridades, ni en los cambios ni en las continuaciones después de los bloqueos. Por no hablar de lo blando que estuvo en el rebote tanto ofensivo como defensivo, cualquiera que pasase por la pintura tenía más posibilidades de coger el balón. Con esta versión del pivot, los Pistons pierden mucho del potencial que se les vió en temporada regular.

Ante la desaparición de este, Bickerstaff en el clutch optó por Paul Reed. A base de ganas y energía, revolucionó el encuentro y por unos momentos ayudó a su equipo a estar por delante hasta nueve arriba a falta de cuatro minutos.

El desacierto en un lado, sumado a la aparición de Mobley y otra vez Strus desde el triple, provocaron el empate en el marcador con balón para Cleveland a falta de una posesión.  Donovan Mitchell asumió la responsabilidad pero Ausar Thompson le quitó la oportunidad de volver a ser un héroe con un gran tapón. Y a parte de aquí…La polémica está servida. El rebote se lo quedó el propio Ausar que en su intento de salir a la contra se vió embestido por Allen, aunque eso no lo quisieron ver los árbitros. El cronómetro se puso a cero, los árbitros no quisieron ni revisar la jugada y el partido se fue a la prórroga.

En el añadido se empezó a ver el cansancio y Cade no daba para más. El sobre esfuerzo del base durante el partido hizo mella y los Pistons se cayeron. Finalmente, los Cavaliers ganaron 117-113 y tendrán la oportunidad el próximo viernes de sentenciar la eliminatoria en casa, donde no han perdido todavía estos playoffs.


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